Durante una rueda de prensa, Bruce comunicó que las funciones del diplomático concluyeron el lunes y debe abandonar el país antes del viernes.
En un seminario de política exterior realizado el viernes pasado en el Centro de Investigaciones MISTRA en Johannesburgo, Rasool consideró que la posición geopolítica de Trump respecto a los organismos multilaterales como las Naciones Unidas y el G20 sería el reflejo de su postura como supremacista blanco.
Como consecuencia, el secretario de Estado Marco Rubio anunció que el embajador de Sudáfrica "ya no es bienvenido" en Estados Unidos.
Mediante una publicación en X, Rubio declaró a Rasool como "persona non grata” tras considerarlo un “político racista” que odia a Estados Unidos y al presidente Trump.
Una declaración de la oficina del presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, apuntó que se “tomó nota de la lamentable expulsión”.
Además, pidió a todas las partes interesadas y afectadas a mantener el decoro diplomático establecido en su compromiso con el asunto.
Las tensiones entre Washington y Pretoria crecieron después de que Sudáfrica presentara una demanda contra “Israel” en la Corte Internacional de Justicia por genocidio en la Franja de Gaza.
También surgieron tras los cuestionamientos de la administración republicana a la decisión del presidente Ramaphosa de avalar una ley de expropiación de tierras.